Un día conocí a un chico por internet. Nos conocimos mientras estabamos jugando pero lo que creí que no iba a ir a ningun sitio ya va por el año y medio.
Siempre creí que internet es un buen invento. Encuentras lo que necesitas tanto en productos como en información, es un medio de conocer gente y hacer amigos pero como para enamorarse...........yo nunca creí que internet era un buen medio para enamorarse.
No creía que era bueno porque tiene el inconveniente de que conoces a gente que esta en el punto contrario de donde estas tu y vale, existe el avión, el tren, el barco y el coche pero no es lo mismo quedar con alguien que esta en tu ciudad que quedar con alguien que esta a 400 kilometros de donde estas tú.
Pero a mi me pasó. Me enamoré de este chico que para mala suerte mia esta a 400 kilometros de donde estoy yo.
Ya lo comenté al principio todo comenzo mientras estabamos jugando, empezamos a charlar mientras duraba la partida y al terminar como estabamos tan a gusto empezabamos otra partida y asi estuvimos como unas 4-5 horas. A mi no me importa dar mi dirección de correo pero dar el numero del movil pues como que no lo veo bien, pero para mi sorpresa él me lo pidio y yo sin pensarlo se lo dí.
Pensé que nunca llamaría pero despues de estar jugando todas esas horas cuando nos despedimos de alli a media hora me llamó. Apenas pudimos hablar. Empezamos a mandarnos correos. Todos los días me volvía loca para poder buscar un momento para ver si tenía algún correo de él.
El messenger y el telefono echaban humo, porque nos pasábamos horas y horas hablando. No sé como pero poco a poco fui sintiendo algo mas hacia él. Yo me decía que era imposible que por hablar con él y bueno conocerlo por fotos que no podía sentir nada por él. Amistad si, toda la que quieras pero algo mas no.
Un día sonó el telefono de casa y fui corriendo a atenderlo pensando que sería él. Al contestar no era él y lo que sentí en aquel momento me dejo bastante tocada. Estaba dolida, defrauda, confundida, no sabía muy bien lo que sentía, y todo eso lo sentía porque la llamada no era de él.
Escribe un comentario